Hace unos días la periodista de France 24 Valentina Torres Sánchez me realizó una entrevista para la sección de Ciencia y Tecnología sobre los trabajos que no serán reemplazados por la IA en 2026.
La inteligencia artificial se ha integrado de forma acelerada en la vida cotidiana y en el entorno profesional. Hoy es capaz de responder preguntas, crear contenidos, analizar grandes volúmenes de datos y optimizar procesos en múltiples sectores. Este avance ha abierto un debate clave: qué tareas y roles siguen dependiendo, de manera esencial, del talento humano.
Por qué la alta gerencia sigue siendo irremplazable
Los cargos de dirección y alta gerencia continúan siendo difíciles de sustituir por inteligencia artificial, al menos en el corto plazo. Estos roles requieren pensamiento estratégico, lectura del contexto, capacidad de romper esquemas y tomar decisiones basadas en la intuición y la experiencia. A diferencia de la IA, que opera bajo parámetros definidos, un líder humano puede salirse de la lógica establecida y asumir riesgos informados cuando la situación lo exige.
Los roles más expuestos a la automatización
En el otro extremo se encuentran las funciones operativas con bajo nivel de toma de decisiones. Actividades repetitivas o altamente estructuradas son las más susceptibles de ser automatizadas. Áreas como atención al cliente, marketing, creación de contenido, ventas, traducción de textos, análisis de datos, logística y manufactura ya están experimentando una transformación profunda. En este contexto, los cargos junior enfrentan mayores riesgos de cambio que los cargos senior, no por falta de capacidad, sino por la naturaleza de sus tareas.
El poder del modelo híbrido
Más que un reemplazo total, el mayor impacto de la inteligencia artificial se da cuando se combina con el talento humano. El modelo híbrido, en el que una persona se apoya en herramientas de IA, demuestra ser el más poderoso. Esta combinación no solo incrementa la productividad, sino que también puede mejorar la calidad del trabajo. La clave está en saber usar la tecnología, revisar críticamente sus resultados y ajustar las instrucciones para obtener mejores respuestas y procesos más precisos.
Tecnología avanzada con supervisión humana
Aunque los avances tecnológicos son sorprendentes, como el uso de robots en procedimientos médicos complejos, el factor humano sigue siendo indispensable. En estos casos, la tecnología actúa como una extensión de las capacidades humanas, pero siempre bajo supervisión y toma de decisiones por parte de profesionales especializados.
Adaptabilidad como habilidad clave del futuro
El futuro del empleo estará marcado por la capacidad de adaptación. La inteligencia artificial no debe verse como un enemigo, sino como un aliado estratégico. Rechazarla o ignorarla puede convertirse en un riesgo profesional, ya que otros sí la incorporarán a su trabajo diario. Diversos estudios coinciden en que la IA no solo transformará los roles existentes, sino que también generará millones de nuevos empleos en los próximos años.
El valor de las habilidades humanas en la era de la IA
En este nuevo entorno laboral, el desarrollo de habilidades propias del ser humano, como el pensamiento crítico, la creatividad, la toma de decisiones y la inteligencia emocional, será tan importante como el dominio de las herramientas tecnológicas. La verdadera ventaja competitiva estará en la combinación de ambos mundos, permitiendo una evolución sostenible y consciente del trabajo en la era digital.
Video de la entrevista original
