La historia del Rangers podría ser un auténtico guión hollywoodense de caída y redención. Tras nueve años de deambular por las divisiones inferiores, cuando las gradas de Ibrox volvieron a cantar por el campeonato, se produjo un auténtico terremoto emocional en Glasgow. Los aficionados convirtieron cada partido en un torbellino de emociones y entusiasmo. Para quienes acostumbran a transformar sus presentimientos en acción, https://1xbet.gt/es/mobile ofrece una interfaz cómoda para analizar probabilidades y oportunidades. Esta temporada demostró que, incluso después de la disolución legal del club, el espíritu del Rangers es imposible de destruir.
El telón de acero de Steven Gerrard
En 2012, el club desapareció de la élite; en 2021, se encontraba en la cima sin registrar derrotas, con un cero absoluto en esa casilla. Steven Gerrard, que llegó en 2018, no se limitó a entrenar: su Rangers de la temporada dorada se convirtió en un auténtico castillo inexpugnable, cuyos secretos parecían perdidos para todos los delanteros de Escocia. La base de este año “invulnerable” se apoyó en cifras extraordinarias:
- 20 puntos de ventaja sobre el Celtic: no solo una victoria, sino una auténtica demolición de su principal rival.
- Solo 13 goles encajados en 38 jornadas: en promedio, la defensa de los Gers permitía que los rivales anotaban apenas una vez cada 263 minutos.
- El 55 título de campeón que devolvió al Rangers el estatus de club más laureado del país.
Esta dominación fue posible gracias a un sistema en el que cada jugador conoce su movimiento al milímetro. El equipo aseguró el campeonato ya en marzo, convirtiendo el resto de la temporada en un desfile triunfal.
Los artífices de los “Invencibles”
Los aficionados en las gradas se desbordaban de adrenalina ante cada momento peligroso. Muchos reforzaban su confianza realizando apuestas en 1xBet, convencidos de que sus ídolos lograrían otra victoria impecable. En el terreno de juego, este entusiasmo colectivo se transformaba en resultados gracias a individuos concretos que se convirtieron en los arquitectos de un éxito histórico:
- James Tavernier – lateral derecho con alma de delantero, elegido mejor jugador de la liga según la PFA Scotland.
- Glen Kamara – el cerebro del mediocampo, adquirido por apenas 50 000 libras, pero jugando como si valiera millones.
- Alfredo Morelos – “El Búfalo”, que domó su carácter en favor de la disciplina del equipo y de goles decisivos en los derbis.
Estas figuras demostraron que la bancarrota fue solo un punto y seguido en la historia de un gran club. El Rangers no solo regresó; reescribió los estándares del fútbol escocés, sin dejar ni una sola duda sobre su grandeza.
