Es una exigencia estratégica la transformación digital en el área financiera: la banca que no innova, pierde relevancia rápidamente y se queda rezagada.
Pero en Latinoamérica, uno de los principales obstáculos para la modernización del sector financiero son los sistemas legacy, esas tecnologías antiguas que, aunque siguen funcionando, pues son limitados en cuanto a adaptación y desarrollo de nuevos servicios.
En este artículo explicaremos qué son los sistemas legacy y cómo están frenando la innovación y modernización de muchas instituciones bancarias, y cómo las soluciones para banca y fintech pueden potenciar el rendimiento de este sector.
¿Qué son los sistemas legacy?
“Los sistemas heredados son básicamente software informático, lenguajes de programación y sistemas de hardware más antiguos que han quedado obsoletos en términos de funcionalidad debido a la introducción de nueva tecnología, pero que las empresas continúan utilizándolos”, explicaron en un artículo del portal Integrated Research.
En el caso de los bancos, pueden incluir desde sistemas de procesamiento de transacciones hasta plataformas de atención al cliente, bases de datos principales y módulos de contabilidad.
Muchos de estos sistemas heredados fueron robustos en su momento, pero teniendo hoy en día una arquitectura rígida y poco escalable, más bien representa todo un reto tratar de integrar nuevas funcionalidades, abrir canales digitales o responder rápidamente a las demandas de los usuarios.
El impacto directo de los sistemas legacy en la innovación
1. Integraciones complejas y costosas
Aunque muchos bancos están tratando de involucrarse con fintechs y trabajar en conjunto, así como incorporar APIs que aceleren el desarrollo de nuevos productos, los sistemas legacy no fueron diseñados para comunicarse fácilmente con otras aplicaciones, generando:
- Integraciones a medida, lentas y costosas.
- Dependencia de desarrolladores especializados en tecnología obsoleta.
- Mayor riesgo de errores en producción.
Esto frena la agilidad necesaria para competir con neobancos y plataformas digitales.
2. Limitaciones para escalar productos digitales
La demanda de servicios digitales en la banca no para de crecer, y es una tendencia que no se detendrá, lo que pone en jaque a las instituciones bancarias que tienen sistemas obsoletos.
En una encuesta realizada por Q2 Holdings, arrojó que el 74% de los consumidores de diferentes generaciones quieren experiencias más personalizadas de parte de sus bancos. Y el 66% expresó que está cómodo con que los bancos usen su información para personalizar su servicio.
Sin embargo, la capacidad de escalar estos productos con eficiencia se ve afectada por:
- Infraestructura rígida.
- Falta de soporte para tecnologías modernas (microservicios, contenedores, cloud).
- Dependencia de mantenimiento manual y alto costo de operación.
En muchos casos, nuevos proyectos se desarrollan por encima de los sistemas legacy, generando duplicación de tecnología y de datos.
3. Retraso en la adopción de innovación real
Los bancos Latinoamericanos a menudo enfrentan un ciclo de innovación más lento que sus contrapartes en Estados Unidos, Europa o Asia. Esto se debe a que:
- La modernización de sistemas legacy exige inversiones elevadas y tiempo prolongado.
- La brecha entre TI y negocio se agranda: las áreas comerciales quieren lanzar productos ágilmente, mientras que TI lucha con limitaciones tecnológicas.
- El cumplimiento regulatorio y la seguridad sobre sistemas antiguos requieren esfuerzo extra para garantizar que cualquier cambio no comprometa la estabilidad.
Consecuencias típicas de no innovar y permanecer con sistemas legacy
- Lanzamiento tardío de soluciones móviles ya que, aunque algunos bancos intentan ofrecer experiencias modernas, sus sistemas internos no pueden entregar datos en tiempo real, ofreciendo una experiencia inconsistente al usuario y limitaciones para lanzar funcionalidades como pagos instantáneos o notificaciones personalizadas.
- Dificultades para competir con fintechs, porque en lugar de cargar con sistemas ancestrales, las fintechs simplemente aprovechan tecnologías en la nube y microservicios para iterar rápido y ofrecer servicios más atractivos.
Camino hacia adelante: transformación inteligente paso a paso
La buena noticia es que existen estrategias para reducir el impacto de los sistemas legacy sin recurrir a costosas “big bangs” de reemplazo total, como las que ofrecen muchos proveedores de servicios de software:
Modernización por capas
Implementar capas intermedias (middleware, APIs) que permitan a los sistemas legacy “hablar” con aplicaciones modernas.
Enfoque híbrido de migración
Adoptar soluciones cloud y microservicios en áreas de innovación, mientras se planifica la migración progresiva de componentes legacy.
Plataformas abiertas y colaborativas
Fomentar un ecosistema de innovación con fintechs y proveedores tecnológicos mediante estándares abiertos y API-first.
Conclusión
No hay que mirar a los sistemas legacy como si fueran los grandes enemigos, ya que han sido el soporte tradicional de la banca durante décadas. Pero sin una estrategia clara para modernizarlos o reducir su impacto, son una barrera para la innovación en la banca. El sector financiero es muy competitivo y dependerá de las propias instituciones equilibrar la estabilidad operativa con la agilidad digital, apostando por arquitecturas abiertas, colaboración con fintechs y tecnologías escalables que permitan ofrecer servicios financieros modernos, eficientes y competitivos.
